La Luz al final del túnel
Por Oscar Olivero y Matías de Urraza
El túnel
La Argentina sufre la cuarentena sanitaria y económica
mientras espera con ansiedad la salida del túnel y cómo será el mundo que le
espera.
Vivimos en una sociedad que ha demostrado que no sé suicida.
Ha pasado por múltiples crisis y especialmente - luego de la del 2001 - demostró
ser inmune a cualquier catástrofe económica y social.
La crisis argentina actual (el Covid19 es una mera circunstancia
que sirve para tapar una debacle que venía desde antes) encajaría en el marco
teórico que ese gran matemático francés René Thom denominó teoría de las
catástrofes. Allí se establece que una situación como la nuestra puede pueden
tener dos descenlaces: un big bang asimilable al caos o una armonía espacial
como la que que parece haber en estos momentos en Argentina.
Los argentinos nos balanceamos entre el optimismo y la preocupación
cuando pensamos en el "day after". Tal vez podamos mirar cómo hizo Alemania dividida luego de la rendición y la destrucción de la guerra. Tanto de ahí
como de Japón y de tanto otros países se pueden sacar algunos
"insight" para aplicar a nuestro caso.
Continuar con la marcha como si no hubiese pasado nada es
arriesgado. Argentina tiene fallas estructurales – institucionales, económicas,
políticas, sociales - muy difíciles de solucionar en el corto plazo . En el largo
plazo si se acuerdan políticas de Estado (mínimos comunes denominadores)
respetando las diferencias - sin grieta - podremos empezar a ver la luz al final del
túnel pero lejos.
No se habla en estos días del plan del Gobierno Nacional
para los días que restan de cuarentena y la salida de la misma. Pero el plan
del gobierno Pre-covid19, durante la cuarentena y post- Covid es un conjunto de
ideas, proposiciones y voluntarismos. En fin, es un ir tirando "para
adelante" sin saber en qué dirección, con bastante contradicción e
incongruencia.
Lo único que sabemos de ese plan es que su piedra angular es
el arreglo con los acreedores que presentó Guzmán los otros días y que es una
propuesta que como mínimo tiene para 30 días discusión.
La "economía de guerra" existe con Covid19 o sin
él, tanto si hay un arreglo difícil con los acreedores como si hay default. En
cualquier caso, las dificultades de importación de insumos básicos en el sector industrial y en toda la economía
diseñan un sendero de crecimiento negativo para los próximos meses o - en el
mejor de los casos - una velocidad de crecimiento muy atenuada.
La excepción a esto sería que ocurra un milagro con el precio
de los commodities como en el 2003/2005, cuestión que no se ve a la vista con
los commodities de referencia con un precio como el que tiene el petróleo
(pensar que hace 5 años el precio era como mínimo u$s 100 el barril).
Alberto Fernández algo presintió por eso hablaba tanto de
que "estamos como en el 2001" y justo apareció el Covid19, lo vió
como una gran oportunidad y lo está logrando que la población esté convencida
que la crisis es mundial. Nadie mira las
contradictorias medidas que se vienen tomando.
Actualmente, se piensa que es un tema que viene de afuera,
que es sanitario. A eso hay agregarle que los desaguisados de Bolsonaro, Boris
Johnson, el de Filipinas, el propio Trump, etc le sirven de amortiguador. Todo
esto sirve para trasladar momentáneamente en el imaginario argentino que los
problemas se generan fuera del país y el gobierno no puede ser culpado.
La recesión nuestra tiene probabilidades de convertirse en
depresión, pero como ésto podría ocurrir a nivel mundial ("mal de muchos
consuelo de tontos”) el tema se va a centrar en "el exterior". Por eso es difícil saber si la salida del
túnel estará llena de luz o de oscuridad.
Las expectativas
La teoría de las expectativas ocupa un lugar importante -más
en esta época de redes sociales y medios de comunicación masivos - en la teoría
económica y en la política económica.
La gran pregunta es cómo se forman. Si es la situación
económica vigente es generadora de expectativas o es al revés. Las expectativas pueden tirar abajo un
aceptable plan económico como era el previo a la caída de Alfonsín (plan Austral) por ejemplo.
Por otro lado, si aceptamos que hay diversidad de
expectativas (políticas, económicas, sociales, sanitarias, etc) las dominantes
son las expectativas políticas. Un
ejemplo lo tenemos en la cantidad de personas que fruncieron el ceño porque
podía ganar el peronismo en el ´89 sin saber qué iba a hacer o cómo iba a
gobernar y después se llevaron la sorpresa con las políticas de Menem y el
equipo Jorge Born en el Ministerio de economía.
Luego de estas disquisiciones, volvamos a las
"expectativas económicas". En nuestro caso, se forman a partir de dos
puntos de partida:
a) en nuestra cabeza tenemos una experiencia vivida a lo
largo de la historia económica en Argentina y
b) no tiene, la mayoría de la gente, conocimientos de teoría
económica que permitan anticipar con fundamento lo que va a pasar: es aquí
donde entran las redes sociales y los medios masivos de comunicación que van
generando una corriente de opinión.
La teoría de las expectativas económicas supone que la conducta
de los agentes depende no sólo de las variables y acontecimientos pasados sino
de las expectativas que se tengan sobre el valor que algunas variables tomarán
en el futuro. Para la mayoría de la
población, ésto y el tarot son lo mismo.
Es aquí donde nos encontramos con distintas versiones de la
teoría de las expectativas económicas. En primer lugar nos encontramos con las
“expectativas adaptativas”. Son una
extrapolación del pasado hacia el futuro; es decir, el futuro es una simple prolongación del
pasado.
Por otro lado, tenemos las "expectativas
racionales", que son las dominantes en la teoría económica actual y dicen que la formación de expectativas ocupa
un lugar importante en la conducta de los agentes económicos, en éstas influyen
no sólo el pasado y el presente sino también las "expectativas" que se
tengan acerca del futuro.
El otro interrogante que nos podemos hacer es cómo formulan las
expectativas los agentes económicos. Se han escrito mares de tinta sobre este
tema, pero la realidad es que no lo sabemos. Si las expectativas son
importantes para los agentes económicos (hablamos de empresarios, financistas,
etc), entonces se buscará evitar errores y por lo tanto se utilizará toda la
información disponible del mejor modo posible. Lo que no se preguntan es qué pasa
si las informaciones son fake news.
Por otro lado, no se puede desconocer que el componente
"emocional" tiene que ver con las expectativas. De no ser así, sería
imposible explicar todos los ceños fruncidos cuando ganó el peronismo con La
Cámpora o Alsogaray.
El exterior
El mundo que espera a Argentina luego de la cuarentena va a
ser muy distinto al que era cuando entró en ella. Por decisión propia, nos aislamos de nuestros
socios del Mercosur y mantenemos una relación tirante con Chile.
Por otro lado, nos hemos puesto bajo el amparo de China sin
saber cuántos agujeros tiene el paraguas que nos cobija. Lo que iban a ser donaciones de insumos
sanitarios del país oriental se transformaron en ventas constantes y sonantes
por parte de ellos que se pagan mitad por anticipado y mitad contra entrega de
insumos. Si ese es el tratamiento en
plena pandemia, sería bueno pensar cuáles van a ser las condiciones cuando
salgamos del túnel.
Luego de estos días, Estados Unidos se encontrará sumido en
la contienda electoral y seguramente seguirá profundizando en la tendencia de
los últimos años. Hay un sector interno de contra otro –actualmente en el
poder— que entiende que en la relocalización de las inversiones en la periferia
en general y en China en particular se encuentra la madre de todos los males de
la sociedad norteamericana.
Lo irónico y
paradójico de todo esto es que Estados Unidos se debilita pero China no lo
puede capitalizar. Trump puede perder,
pero Biden si gana va a tener que hacer lo mismo que el actual presidente
estadounidense. Eso le va a traer
complicaciones con su partido y sus votantes.
A modo de conclusión
En medio de este torbellino de incertidumbre, son necesarias
medidas concretas que ayuden configurar las políticas públicas sensatas que
serán necesarias para remontar la larga crisis que nos espera.
Difícil es saber en qué, cómo y cuándo termina esta
situación. Esperemos que la realidad
termine se incline más por razones que hoy empujan nuestro optimismo que por
aquellas que inspiran nuestra preocupación.
Publicado el 29 de abril de 2020 en
https://grupomiradacritica.com/2020/04/29/la-luz-al-final-del-tunel/
Publicado el 29 de abril de 2020 en
https://grupomiradacritica.com/2020/04/29/la-luz-al-final-del-tunel/

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