Los centennials y Maradona
Por Matías de Urraza
Nacieron con el nuevo milenio. Entre sus necesidades básicas está la
imprescindible conexión a internet: no conocieron el mundo sin ella. Cuidan el medioambiente y saben de ecología
más que sus mayores. Tienen una libertad de espíritu llena de frescura y una
natural aceptación del mundo de minorías en que vivimos. No quieren cambiar el mundo: saben que todo
cambiará si son ellos los que cambian. Con ustedes…los centennials.
La generación nacida después del año 2000 en Argentina representa
el 10% del padrón y es motivo de conquista de varias fuerzas políticas. Tal vez Javier Milei sea quien mejor los haya
interpretado con su invitación a vivir en libertad, a romper el cerco, a salir
de casa para construir su propio futuro.
Del lado de Juntos, el intento fue algo tibio. El que siempre se interesó por los más
jóvenes fue Mauricio Macri hablando de liderazgo y de futuro. En esta campaña tuvo poca participación y ese
discurso quedó a un lado. Apareció una
retórica más paternalista con la consigna de “esperanza” de la mano de Diego
Santilli. El problema de la consigna
esperanzadora es que es poco atractiva para los jóvenes: huele a resignación y
a “aguantar con la ilusión de que ya vendrá algo mejor”. Incluso en el terreno
religioso tiene más que ver con la muerte y lo que vendrá después,
mientras que todo joven sueña con vivir
eternamente.
El Frente de Todos se sorprendió cuando las urnas
centennials le dieron la espalda en las PASO de septiembre. El dogma oficialista de #QuedateEnCasa chocó
contra la generación del aire limpio y el agua clara. La generación camporista
hoy transita los cuarenta años y empieza alejarse de la lógica juvenil con que
nació como agrupación. Los jóvenes ya no
buscan símbolos o liderazgos en los cuales cimentar su ilusión como lo hicieron
las generaciones pasadas.
Hace unos días, una madre invitó a su hijo de 17 años a ver
la serie “Bendito sueño” sobre la vida de Diego Armando Maradona y recibió una
amable negativa, mostrando el joven un notable desinterés. Toda una generación estuvo pendiente del
estreno y de las novedades del nuevo enlatado de Amazon, pero no fueron
justamente los cenntenials los protagonistas de ese entusiasmo.
Este hecho puede ser
insignificante a los ojos de muchos, pero tiene su relevancia. Las nuevas generaciones ya no esperan un
Diego para salvar al país. Mientras sus
mayores se secan las lágrimas por el ídolo perdido, ellos tienen su Messi y
saben que no puede solo sino tiene un equipo que lo acompañe.
El acceso al resto de los países a diario por la conexión a
internet y el haber convivido con la inflación desde el día que nacieron, les
hace mirar el mundo y el futuro de otra manera. Ya no está Maradona, pero sí
está una generación que no hay que entender ni estudiar, hay que disfrutarla y
aprender de ella. Bienvenidos
cenntenials!
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